Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaria escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo. SALVADOR ELIZONDO, El Grafógrafo.

martes, 12 de octubre de 2010

Hipnos.



Somos dos lágrimas que nacen en silencio,

gotas de sal que se confunden en la lluvia,

simples viajeros en el mar de una mejilla

que buscan juntas esconderse de la tristeza.


Tú vas al frente, yo cargo el misterio,

incognitas que se disfrazan de novia,

huelo tu recuerdo y sabe a manzanilla,

te siento mía aunque no tenga certeza.



Nos escuchamos, y en la penumbra reímos;

imagino que entre las sombras nos unimos.

Solo en abrazos nuestros corazones laten,

corremos libres sin cadenas que nos aten.



Seamos rivales que enfrenten la vida,

lidiemos fieros armados de coraje,

marchemos firmes entonando canciones,

sigamos los sueños que nos apasionen.


Partamos de inmediato al encuentro con la risa,

surquemos distancias ligeros de equipaje,

aceleremos el paso que la ruta se aleja.

y por la noches descansaremos en tus cejas.



Finjamos odio para saborear reencuentros,

seamos infieles para perdonarnos siempre;

miente con ganas que no te creo nada,

siente vergüenza al despertar con tu amante.



Somos ladrones que deambulan de noche.

Huyamos raudos con el botín que tenemos;

permuta mis huidas por tus fantasías

que hoy fugaremos hacia la estrella que elijas.


Somos ideas conversando a medianoche,

discutiendo mil temas que no conocemos,

creamos vacíos e inventamos caricias

que construimos mientras al cielo tú miras.



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Imagen: LOWON

domingo, 5 de septiembre de 2010

Loca.


Creo que lo amo. No puede ser, te lo dije. Es que… tenía que contárselo a alguien, no aguantaba más. Me alegra que fueras tú. Además, es la primera vez que me pasa. Estoy tan feliz.

No sé por dónde comenzar. Ya, ya. Bueno, fue cuando hicimos grupo, para el trabajo de filosofía, ¿te acuerdas? Se le veía tan lindo con ese suéter plomo, y su peinado de lado; creo en ahí me enamoré de él. Es que no sabes, me quedé mirándolo por horas, pero de reojo, para no levantar sospechas. Cómo se reía, ¡ay!, sabía tantas cosas.

Con cualquier escusa, trataba de acercármele. A ratos le acariciaba la espalda, subrepticiamente, parecía que se daba cuenta y a veces no. Es que es medio tímido, es otra cosa que me gusta.

El otro día: como la habitación de Fausta era pequeña, hacía un calor maldito. Pusimos nuestras casacas en un rincón, para combatir el sopor que invadía. Cuando noté que todo mundo se enfocaba en lo suyo, me deslicé y me atreví a coger su abrigo. El perfume de su cuerpo, para mi deleite, había dejado su rastro en la prenda que tenía acariciando suavemente mi rostro. La aspiraba una y otra vez, casi frenéticamente, misma bolsa de terocal. Me era tan excitante. Qué haces, interrumpió la metiche de Luna. Nada. Esa cojuda, me echó a perder ese momento tan sublime. Lo bueno es que de verdad es una cojuda, así es que no comentó nada.

Poco a poco nos fuimos haciendo patas. Salíamos juntos de clase, íbamos tomar el bus, juntos también; en él nos sentábamos lado a lado, y entre empujones compartíamos contactos. Lo de él era un simple juego, con sus golpes bruscos; pero para mí, eran las mejores caricias que por su parte podía recibir. Al menos por el momento, porque pronto, muy pronto serán de verdad. Si no fuera porque somos tan iguales, cosa que, lamentablemente, nos separa. Se convierte en la prohibición de no poder llegar a más.

Con el tiempo, la duda se fue convirtiendo en certidumbre: lo amaba, como nunca había amado a nadie, como nunca me puedo imaginar amar a una mujer. Me hizo aceptarme a mí mismo, es otra de las razones por las logra que me rinda a sus pies. Rompió mis cadenas, me abrió la puerta.

Ya no me importa el qué dirán. Lo amo y es todo lo que sé, y debes saber. No miraré hacia atrás, de ahora en adelante sólo me dejaré llevar por mi corazón. Daré paso a la ilusión que reprimía dentro durante tanto tiempo. Haber dime: ¿Acaso dos hombres no pueden ser felices juntos?

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martes, 3 de agosto de 2010

Aun despierto... (II)




Te aprisiono en mis brazos para que te vayas,

para ver si con la lluvia de mi costado escapas,

y, te encuentres mañana, acariciándole las alas;

y yo, aquí, compartiendo el lecho con fantasmas.



Tus alegrías me dan la espalda,

me ignoran, me largan y dejan de lado.

Esquivas mis voces, mis rezos y tratos.

Suplico piedad y retiras tu mano.



Acabo de rodillas, humillado en el fango;

los brazos caídos, rendidos de cansancio;

con la poca dignidad hecha pedazos,

con la fe gacha y los pies desterrados.



No sé si de verdad te amé,

quiero creer que de un hechizo desperté.

No sé si de verdad que quise,

quiero imaginar que nunca estuviste.



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Imagen: LOWON

viernes, 23 de julio de 2010

Y los declaro... ¿ah?


Mi postura es única, clara y directa.

Se dice que los homosexuales son personas que tienen los mismo derechos que cualquiera; estoy de acuerdo. Y que, por ende, están en la libertad de ejercer sexualidad con entera libertad, como cualquiera. Aquí, no. No y no.

¿Acaso debemos tomar con total naturalidad que, yendo a nuestro centro de labores, nos encontramos a dos señores entrelazados cariñosamente o de la mano? ¿Hemos de verlo como algo ‘normal’? No y no.

Que, al toparnos con una ceremonia, distingamos que en medio de la lluvia de los granos arroz que los invitados arrojan, a la pareja que sale contenta luego de haber estampado sus respectivas rúbricas en el acta de matrimonio. Ambos salen para mostrar ante todos que su unión conyugal se ha consumación legalmente. La mujer saluda con la mano a los presentes para luego, en un abrazo, besar a su pareja: otra mujer. Sí, pues, se casaron porque tenían tanto en común, incluso con respecto su sexo.

Para ayudarme jurídicamente, mencionaré uno de los principios generales que existen para mantener un ambiente de convivencia armónica en una sociedad; el cual es que, tenemos el deber de respetar y hacer que se respete el orden público y las buenas costumbres. En estas líneas, no encuentro otro ejemplo más representativo que contravenga las leyes naturales, que el que dos personas de genitales símiles contraigan nupcias.

Una persona, un ser vivo común y corriente, ni por el uso más básico y primitivo de su instinto puede tratar de buscar emparejarse con alguien que comparta su sexo. No, nunca, jamás.

Me reafirmo: NO y NO.

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Imagen LOWON

martes, 29 de junio de 2010

Lo gay está de moda.


A pesar de lo ridículo y patético que se ve -y debe ser por eso- atrae nuestra atención.

Uno se sienta un rato a distraerse viendo lo que nos tiene la televisión, y se da cuenta que en la mayoría de los programas tienen en sus filas la presencia algún personaje homosexual. Esta persona, ya sea un mero homosexual o un imitador, es el centro de las miradas, como conductor del espacio o como un invitado. Parece que el incluirlos en sus segmentos se está convirtiendo en un ingrediente esencial en la búsqueda insaciable de algunos puntitos más de audiencia por parte de los señores de la tele.

La participación gay en la pantalla chica cautiva a los ojos curiosos; pero, a mi parecer, no de la forma que ellos esperan. Confiarán, seguramente, que con sus apariciones demuestran lo normal de su desenvolvimiento y la abolición de la discriminación que padecen. Creo que se equivocan.

El comportamiento que tienen, de por sí, ya es algo cómico. Se trata de una parodia de las maneras propias de una mujer. Ellos, al no ser poseedores de una genuina naturaleza femenina, se portan torpes, haciendo exageraciones en sus ademanes, gestos y posturas, acciones que despiertan la gracia y la burla en los demás.

Por ejemplo, el señor Carlos Vílchez, que en Lima Limón interpreta a la popular ‘Carlota’, que es el foco, la chispa del programa del mediodía. En los sketchs de los cómicos que salen los sábados en la noche, no falta uno que la pegue de gay y se encargue de hacernos carcajear. Paolín y Kenyi, de El Especial del Humor, son los que se llevan mis mejores aplausos. Siguiendo la línea, y concluyendo, los estilistas Carlos Cacho y Koki Belaunde, sin hacer mayor esfuerzo, me parecen unos payasos; aunque no lo busquen.


Imagen: LOWON



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jueves, 20 de mayo de 2010

Aún despierto...(1)


Cuando te veo deslizar por el aire,

por en medio de la neblina,

mis ojos le agradecen al cielo

por el milagro de la vida.



Cuando te veo reflejada en cada gota,

con tu sonrisa que salpica y moja.

y la frescura con la que cantas

la misma que llega por la madrugada.



Furtiva y en secreto por la ventana,

caminas en silencio descalza;

respiras con violencia recatada,

y en conjunto nos embriagamos en calma.



Noches eternas sin sentido

que descansan en sábanas sucias,

esperando, con ansias locas, aquel alivio

que emerge cuando mi nombre pronuncias.



Desfallecen tus párpados dolidos,

los toco cuando oscilan con el viento,

los remiendo utilizando mis nervios

rogando que al despertar lo hagan contentos.



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Imagen: LOWON

sábado, 24 de abril de 2010

¡No dejemos que lo niños vayan a ellos!


Dejad que lo niños se vengan a mí, y no se los impidan. Estas son las palabras que nuestro señor Jesucristo ofrece a los más pequeños como muestra de que, aun siendo menudos, somos muy importantes para Él y que forman parte de Su reino. Los niños, antes esta expresión, aceptan a Jesús en sus corazoncitos y se hacen su amigo. Porque el que recibe a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el me recibe a mí, recibe al que me envió. En las navidades recordamos cómo también Cristo fue un niño, uno como cualquiera, con la inocencia propia de esa edad, con la sonrisa pura que refleja la más inmaculada de las inocencias. Porque quien no es como un niño, no entrará en el reino de los cielos.

Pero, sus miradas cándidas, sus mundos infantiles fueron destruidas por la peor inmundicia que puede existir sobre la faz de la tierra. Un crimen atroz que el peor de las muertes no es suficiente castigo para aplacar tal agresión. Por más que el monstruo fuese quemado vivo, el agravio quedará perpetuamente.

Los enfermos sexuales están al acecho, camuflados de la manera más astuta para que cuando divisen a sus víctimas, de un momento a otro, se dejen llevar por sus demonios imperceptiblemente. Están disfrazados de todo, por ejemplo, pueden vestirse con hábitos, calzar enormes mitras sobre sus cabezas, llevar una cruz colgando de sus nucas, y pararse en un púlpito a repetir citas bíblicas que no practican porque son totalmente ajenas a ellos.

Sacerdotes perversos que sacian lo que sus retorcidas mentes logran concebir corrompiendo a menores que, abusando de su condición de ‘padrecitos’, da rienda suelta a la suciedad de su ser.

Donde se supone que uno va para buscar refugio, consuelo, ayuda espiritual, a Dios; se da con la sorpresa que el encargado no es más que un bastardo de Satán. ¿Que ya ni en las iglesias podemos estar a salvo? ¡Por Dios!, a dónde vamos a parar. Esta ‘casa de oración’ se ha convertido en uno de los lugares más peligrosos para los niños, donde, sin exagerar porque es cierto, pueden salir ultrajados sexualmente.

Se podría decir que no son todos los curas; pero ¿qué espera la Iglesia Católica para sancionar drásticamente a esta gente?, -si es que aún se le puede llamar así-. Me pregunto: ¿Los han separado, siquiera, de sus cargos? El que se supone que es el ‘representante’ del Altísimo en la tierra ¿se ha pronunciado para condenar estos actos, para repudiar a los involucrados y solidarizarse con las víctimas colaborando con ellas en sus denuncias? No lo creo. Continúa sentado en su sillón, seguramente muy cómodo y con la panza llena; con su cetro de oro que le sirve para rascarse donde no alcanza, disfrutando de lo que le queda de vida de la manera más suntuosa que se pueda imaginar. Como no pasara nada, sigue amenazándonos con que el cuento que Dios nos va castigar si no obedecemos lo que la iglesia nos ordena que hagamos.

Y si eso no fuese suficiente, hay otras denuncias que señalan la existencia de una red de prostitución homosexual. Sí, allí, pues, en la misma ‘santa sede’. Qué escándalo.

Si fuese católico me estreñiría de vergüenza al saber que mi líder religioso da muestras de amparar delitos sexuales en agravio de niños. Es ahora cuando me conforto de no compartir sus mismos dogmas.

Y en nuestro medio, ¿qué dice la mayor autoridad del clero católico en el Perú, Juan Luis Cipriani, sobre estos temas? Pues, nada. Prefiere meterse en discusiones más interesantes para él. Claro, le gusta estar intercambiando palabras con funcionarios del gobierno sobre pastillas, incluir en sus sermones sobre cómo no dejarnos influir por gobiernos extranjeros, defendiendo las cuotas que le corresponde por parte del Estado, o criticando los candidatos que cuestionan su autoridad. Tiene temas más importantes por los cuales luchar, claaaro, defendiendo siempre los intereses de sus feligreses. Todo en nombre de Dios. Sí, como no.

A dónde iremos a parar…

Nota: Solo me queda pedir, que no los dejes caer en tentación (a los curas violadores), y nos libre de todo mal (en especial de los que visten sotana). Amén.


Atte.:J.Bayardo Chata Pacoricona.

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viernes, 16 de abril de 2010

En venta.


¿Cuánto me das por él? Está nuevo, prácticamente nuevo. Son pocas las ocasiones en las que se le dio uso, pero igual, por breves momento. Es una ganga, vamos, no dejes pasar esta única oportunidad, llévatelo. Tiene sus partes completas, accesorios y todo, no le falta nada. Está conforme y en perfecto funcionamiento. Además las piezas son originales, tal como fue sacado de fábrica. Y eso incluye a la alarma. Ninguna mano extraña tuvo acceso a su interior, el sistema central se encuentra enteramente incólume. No necesita ni mantenimiento, ni lo necesitará por mucho tiempo, porque acabo de realizarlo hace poco, yo mismo de encargué de eso, personalmente. Pero nada interino, sólo se trató de la limpieza, pulida y aceitada, todo superficial. Por los documentos ni se preocupe, el papeleo, en lo que le concierne, está en regla; además, se encuentra inscrito en el registro correspondiente, conjuntamente con el seguro; así que, por lo legal, no tiene por qué preocuparse. El trámite de traslado de propiedad no es complicado, bastará con comparecer ante un notario y listo. Una firmita por aquí y otra por allá, y llegará a ser la absoluta dueña de esta maravilla. No podrá negar que el precio es de regalo. No habrá lugar donde le propongan una oferta mejor que la que le doy; y no se olvide que es sólo por hoy. No la deje pasar, usted. Ah, me olvidaba mencionárselo, si se lo lleva, le damos una garantía de por vida. Ya no tendrá de qué temer. Qué más le puedo brindar. Bueno, ya, si eso le parece poco, con esto no puede rechazarme. Por tratarse de usted, le ofrezco mi corazón a… ¡A cambio de una sonrisa suya! Qué dice. ¿Cerramos el trato? ¡VENDIDA! Aquí tiene su boleta. Gracias por su compra.

Imagen: Lowon.

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sábado, 10 de abril de 2010

Y.. ¿qué quiere la mujer?


Esta es la clásica pregunta que desde décadas ha circulado en el ámbito psicoanalítico intentando responder qué es aquello que más motiva y mueve las fuerzas pulsionales de lo femenino y hacia dónde se dirige su principal intención de vida. La respuesta, durante años, fue desmoralizante. Pero, hoy, ya tenemos esbozos que van dando luz a esta trascendental pregunta. Primero, aceptaremos que no hay una única intención. Veámoslo.

En un comienzo, tener esposo, hijos y cuidar su familia aparecía como “la felicidad”, era el deseo, pero se vio que este trueque por lo fálico no resultó ser lo que más quería. Pronto se descubre que “el deseo de no ser abandonada” podía ser el eje de su vida. Pero este pedido no aclara el sentido de ese miedo. ¿Protegerla de quién? ¿De la soledad o de ella misma? De esto último nace también otra pregunta: ¿No será que lo que ella quiere es protegerse de la tentación de una nueva pasión? Esto se observa en las distintas historias de amores femeninos revisados.

Finalmente, encontramos otro destino de amor: “el amor loco”, el amor que mata o se mata, que se explica con los tantos suicidios y homicidios luego de un abandono. Cuatro destinos válidos, pero ninguna certeza. Mejor seguir pensando que su manera de gozar puede ser otra no tan vinculada a la experiencia fálica, sino a una experiencia oceánica, menos torpemente masculina, algo mística y que pasa más por la ternura.

Imagen:Lowon
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martes, 6 de abril de 2010

Gracias… totales.


En momentos de felicidad, como estos, se me viene a la mente una frase que siempre me acompaña, que: “Si no fuera por Él, yo no estaría aquí”, y le doy gracias por eso.

Gracias por los años que llevo pisando este mundo, que aunque parezcan pocos días, fueron muchas y diversas las experiencias vividas. Gracias por llenar mis pulmones del milagro de la vida, la vid de la cual soy afortunado de recibirla. Gracias por ponerme en el camino a tan esplendidas personas, que quizá no sea digno de conocerlas, y que por Su gracia tengo el placer de estamparlas en mi memoria. Gracias, también, por darme el aliento y la voz para dirigirme a los que ahora me rodean, así expresarle el respeto, el aprecio y el cariño que tengo por cada uno de ustedes, afectos que les expreso de la manera más sincera.

Gracias por el poder de ver, así distinguirlos y apreciar su belleza y simpatía; por el poder de escuchar las palabras que emiten, sus saludos y sus risas; por darme la sensibilidad en la piel, percibiendo su presencia con un estrechar de manos y su calor con cada abrazo que enlazamos; por la facultad se aspirar los aromas y sabores de una existencia, que si bien no es azúcar pura, vale la pena endulzarla poniendo de cada uno de sí una cucharadita de dulzura.

La vida es un obsequio divino de la cual no tenemos entera potestad, y que se nos puede ser reclamada en cualquier momento con una entera libertad; porque es cierto eso de que nacemos cuando no sabemos y morimos cuando no queremos, en tal razón, pueda no haber un mañana, es por eso que les agradezco infinitamente a ustedes aprovechando de las circunstancias y de este tiempo que disponemos.

Imagen: LOWON.
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