Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaria escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo. SALVADOR ELIZONDO, El Grafógrafo.

viernes, 16 de abril de 2010

En venta.


¿Cuánto me das por él? Está nuevo, prácticamente nuevo. Son pocas las ocasiones en las que se le dio uso, pero igual, por breves momento. Es una ganga, vamos, no dejes pasar esta única oportunidad, llévatelo. Tiene sus partes completas, accesorios y todo, no le falta nada. Está conforme y en perfecto funcionamiento. Además las piezas son originales, tal como fue sacado de fábrica. Y eso incluye a la alarma. Ninguna mano extraña tuvo acceso a su interior, el sistema central se encuentra enteramente incólume. No necesita ni mantenimiento, ni lo necesitará por mucho tiempo, porque acabo de realizarlo hace poco, yo mismo de encargué de eso, personalmente. Pero nada interino, sólo se trató de la limpieza, pulida y aceitada, todo superficial. Por los documentos ni se preocupe, el papeleo, en lo que le concierne, está en regla; además, se encuentra inscrito en el registro correspondiente, conjuntamente con el seguro; así que, por lo legal, no tiene por qué preocuparse. El trámite de traslado de propiedad no es complicado, bastará con comparecer ante un notario y listo. Una firmita por aquí y otra por allá, y llegará a ser la absoluta dueña de esta maravilla. No podrá negar que el precio es de regalo. No habrá lugar donde le propongan una oferta mejor que la que le doy; y no se olvide que es sólo por hoy. No la deje pasar, usted. Ah, me olvidaba mencionárselo, si se lo lleva, le damos una garantía de por vida. Ya no tendrá de qué temer. Qué más le puedo brindar. Bueno, ya, si eso le parece poco, con esto no puede rechazarme. Por tratarse de usted, le ofrezco mi corazón a… ¡A cambio de una sonrisa suya! Qué dice. ¿Cerramos el trato? ¡VENDIDA! Aquí tiene su boleta. Gracias por su compra.

Imagen: Lowon.

7