Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaria escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo. SALVADOR ELIZONDO, El Grafógrafo.

viernes, 18 de marzo de 2011

Recuerdas, niño.



(Dedicada al niño que escribió esto.)


¿Te acuerdas, niño?



Siento el miedo en mi lecho,

serpenteando por debajo de las sábanas.

Siento el pavor de los recuerdos

que cuartea mi pecho cual espadas.

Siento el humo del pasado

nublándome los ojos con mil lágrimas.

Siento la risa de mi llanto

rasguñando las cortinas de la calma.


¿Acaso serás cobarde, Niño?


Muérdete los ojos para no llorar.

Cómete el lamento que hace sufrir.

Divorcia tus memorias de la realidad.

Ódiate a ti mismo para sobrevivir.


¿Será que la vida te detesta?

Puede que sí.

¿Será que tu vida se suicida?

Por qué no.


No recuerdes, Niño.



7

Imagen: LOWON

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